Un nuevo entrenador llega a la ciudad... los incautos badmintonianos alcalainos deciden acogerle... el mar se abrio y la
técnica badmintoniana llego.
Cuando estos chicos jugaban como nunca y perdían como siempre, una estrella femenina les ilumino el camino...
El calvo cabrón les enseño a dar lo mejor de si mismo.
Se encarga de adiestrar a los nuevos aprendices en el arte del juego y de la competición.